Archivos Mensuales: agosto 2013

Los dietistas-nutricionistas……¡SÍ, son SANITARIOS!

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Tras un tiempo de ausencia (el trabajo acumulado es el culpable) vuelvo a guardar cobijo entre estas cuatro paredes. Y vuelvo guerrera. Bueno, quizá ese espíritu luchador jamás me abandonó. Voy al lío.

Los dietistas-nutricionistas ya estamos acostumbrados, por desgracia, a escuchar todo tipo de barbaridades acerca de nuestra profesión. Sin embargo, eso no nos hace caer en la pereza y desgana del “dejarlo correr”, sino que, más si cabe, nos hace defender nuestro trabajo y dignificar una profesión SANITARIA legalmente reconocida como es la nuestra. Y al hilo de esto va la entrada de hoy.

“Formación práctica en aspectos éticos y médico-legales para profesionales sanitarios de atención primaria”.

Éste es el título del curso que realicé hace poco más de un mes. Así, a priori, uno puede pensar: “pues vaya rollo, tiene pinta de ser espesito”.

Vale, nadie dijo que fuera algo ameno e interesante, pero también es cierto que, como sanitaria, considero apropiado (e, incluso, un deber) intentar formarse en los temas que más nos gustan y en aquellos que nos gustan menos…..pero no por ello resultan menos útiles.

Decía que, como sanitaria … Pues bien. Aquí reside el motivo principal de la entrada.

El curso en cuestión comienza. Así, a las 16:00 h de la tarde (horario bueno donde los haya) y, a los 20 minutos, ya empieza a estropearse el asunto.

Primer tema a explicar: LEY DE ORDENACIÓN DE LAS PROFESIONES SANITARIAS (Ley 44/2003)

M.C.B (Iba a escribir su nombre al completo, pero como el propósito de la entrada no es desprestigiar a este señor, sino denunciar una situación tan penosamente corriente, usaré sus iniciales) pregunta a los allí presentes cuáles son las profesiones que se consideran sanitarias. Por supuesto, todos, al unísono, responden: médicos y enfermeros. Algún “atrevido” nombra a los fisioterapeutas y podólogos. Silencio.

-Dietista-Nutricionista – añado.

-¿Dietista-Nutricionista? “Eso” es formación profesional, no titulación universitaria.

-Perdóneme, pero “eso” a lo que usted se refiere es un profesional sanitario, y conozco las leyes que atañen a mi profesión. Y sí, es una titulación universitaria.

-Pero “eso” será una “sub-rama” de “algo”… – me encanta el vocabulario utilizado; tan indefinido….

-No es ninguna sub-rama. Es título propio – la pierna en modo tembleque; vano intento por controlar la indignación

-¿Dónde se estudia? No en la facultad de Medicina

-Pues se estudia en la universidad. Y sí, en la facultad de Medicina es donde lo hice. A no ser que haya sufrido una abducción durante tres años de mi vida, aunque con esta conversación que estamos manteniendo, una ya duda de todo.

-Bueno, pasemos a la siguiente ley.

-¿Cómo? Por favor, consulten la ley esta noche en sus casas. Ya, que cada uno saque sus propias conclusiones – les sugiero a los asistentes. Aunque, claro – prosigo- no me extraña que la Sanidad esté como está…. ¡Ah!, y también quería comentar algo más. Todo lo que sé de Deontología lo aprendí en la Diplomatura de Nutrición Humana y Dietética, ahora Grado, en la que contábamos con una asignatura cuatrimestral en la que se abordaba este tema. La formación en esta materia que recibí en Enfermería se ciñó a un tema en una asignatura, porque en la que realmente teníamos que abordarla, el profesor se pasó el curso hablando de política. Y sí, estudié Enfermería en la Universidad de Extremadura, de la que tú eres coordinador de no sé cuantísimas asignaturas.

Por supuesto, ese día llegué encolerizada, una vez más, a casa. Y, por supuesto, al día siguiente, no hubo ninguna aclaración ni disculpa al respecto.

¿Por qué escribo esta entrada?

Seguramente, uno de los motivos sea desahogarme. Pero si al menos consigo que una sola persona de las que lea este post “descubra” que la figura del D-N es la de un profesional sanitario legalmente reconocido, habrá merecido la pena. Y digo legalmente porque está visto que en nuestra sociedad, e incluso dentro del mismísimo ámbito sanitario, la generalidad sigue creyendo que la opinión del médico está por encima de la de cualquier otro sanitario (sin importar especialidad, formación….qué más da!!!), que al nutricionista sólo se va a adelgazar y que el endocrino es el “experto” en nutrición.

P.D.: Agrego una “anécdota” que me ocurrió hace unos días en consulta. Un claro ejemplo muy a colación de esta estrada. Una paciente, con hipocalcemia tras una tiroidectomía realizada hace tres años, en tratamiento y seguimiento por endocrino y médico de cabecera, me comenta que, éste último, le ha dicho que un dietista-nutricionista no está “capacitado” para su tratamiento dietético. ¿Dónde ha quedado la imagen idílica de equipo multidisciplinar con el que tanto se les llena la boca a algunos?

Me ataco.